domingo, 18 de octubre de 2015

HOMENAJE A UN HERMANO DE LUCHAS



Hoy, 18 de octubre 2012, por UNANIMIDAD de TODOS LOS CONCEJALES, de TODOS los BLOQUES del CONEJO DELIRANTE de la Ciudad de Neuquèn, se VOTO PONER el NOMBRE de RAMON ' el TURCO ' JURE, AL PARQUE CENTRAL DE LA CIUDAD DE NEUQUEN !!! Muchas gracias a los Compañeros, Amigos, Afectos, Ex Vecinalistas y Concejales ... es un DÍA HISTÓRICO, EMOCINONANTE ... es un día MARAVILLOSO ... es un DÍA PERONISTA CARAJOOO !! Ramón 'El Turco' Jure: PRESENTE !!!
de su hijo Jorge,

En su recuerdo he aqui la nota rescatada de mis memorias, escrita en 2002




Transcribo una nota que escribí en el 2002, recuperando la memoria.

El Turco entre Evita, Mahoma y el Seminario..

Cuando lo llamo por teléfono a su casa atiende Lidia, me indica que el turco esta en su parada habitual, la confitería Saratoga, frente a la ruta, un lugar de vidrieras soleadas en esta primavera que promete reunir todos los requisitos de semejante nombre.
Número? ... bien.
-Buen día señor-  atiende el mozo el teléfono.
-Buendía, esta el señor Yure por ahí, .. el mozo se banca un minuto de silencio hasta que reacciona y puede relacionar a yyyyure con Jure.
-Si, acá esta.
Hola turco, Tato Osorio te habla.
-Che, no me latinices el apellido, Jure con Jota... y desparrama una detallada explicación sobre los sonidos y onomatopeyas arábigas que  me es imposible transcribir.
Hace dos días que persigo al turco para que testimonie su vida, sus sueños y su militancia en una cinta grabada.

A las 6 de la tarde llego a una casa de barrio, calle de piedra y árboles umbrosos, donde antes de apagar el motor se adivina el ladrido del perro.

Hace poco tiempo, apenas un año nos habíamos reencontrado con el turco, fundador de la JP en Neuquen, histórico opositor a la JP de la tendencia en sus inicios y perejil del montonerismo en la última etapa de los años duros, antes de caer preso.
Digo reencontrado por no decir redescubierto, o descubierto quizás.


 “Me vine a Neuquén en el 64, año del intento de retorno de Perón, me metí en la JP,  el patón  Jorge Ruiz [1]era el presidente dela Juventud Peronista con otros compañeros, algunos que han muerto, otros que después desertaron, otros locos de la guerra y cada personaje increíble de aquella época. Me acuerdo que había uno que venía de Bahía Blanca y lo único que quería era meter caños. Con el Oso Ruiz siempre nos acordamos de ese compañero. nunca mas supimos que fue de la vida de él.  Conociendo mis antecedentes de seminarista, algunos creían que yo era un infiltrado de la Iglesia en el peronismo. “                   

El turco había sido un militante de impulso, proyecto instintivo, conductas anárquicas, yo había sido un encuadrado;  léase orgánico, funcional, con proyecto racional y ámbitos de discusión y elaboración de la política.
Claro, estas diferencias en los 70 eran consideradas abismales. Veinticinco años atrás , treinta años atrás, eran diferencias suficientes para ponerse otras etiquetas, etiquetas de estigma, cuyos códigos sólo lo entendíamos nosotros. Un trotsko o un anarco en los 70 podría ser cualquiera, hasta el turco Jure que abrevara su cultura política en las aguas del Corán (de Mahoma), la Razón de mi Vida (de Eva Perón) y algunos años de aprendiz de cura en un seminario..
Porque un trotsko era quien no participaba del proyecto, y con quien me encontraba en el barrio y en la calle con volantes o consignas y discursos que no solamente no decían lo mismo que yo sino que además hablaban mal de nosotros  y me rompía las pelotas y  no me dejaba organizar los barrios como me lo proponía mi “orga”[2].
Y si no era trotsko este bicho rompe huevos seria un servicio, y si no era un servicio era funcional al aparato de seguridad del sistema porque era alguno de esos inquisitivos militantes que quería estar metido en todas y enterado de todo.

“Entre los que conformaban la JP “del partido” estaba Iribarne, uno que el 24 de marzo del 76 juró como subsecretario de Educación y Justicia, (había sido oficial de gendarmería, oficial auditor) Escupía balas por la boca el huevón, .. después fue juez durante el proceso .... ¡que va hacer..!” (el gesto del turco lo dice todo: ¡para qué acordarse de la traición!).
-En la época de le hegemonía montonera ¿vos que hacías?
-Primero hubo una época de coqueteo, de simpatía, de amistad, como yo era bastante buen orador me pedía que hiciera discursos, por ejemplo la conmemoración del renunciamiento de Evita que se celebró en el 73. después un distanciamiento grande a partir principalmente de la muerte de Rucci.  Con otros compañeros sacamos el repudio a la muerte de Rucci. Nos parecía una barbaridad, una tocada de culo a Perón, y esto no por defender a Rucci ...
Era una metida de pata hasta el cuadril. Ese grupo de compañeros estaba compuesto por el Gato Baum[3], el MPP, no sé si lo conocés,  el Lucho Pereira, le decíamos MPP porque ...  Movimiento de Putas Peronistas .. una vez caímos en cana ... siempre andaba con las putas de la calle, viste, entonces cuando caemos en cana con Baum,  estaban  las locas habían sido detenidas,  (fue el día que Lanusse proscribió algunos candidatos, que Perón tenia que volver para ser candidato,.. Acá Salvatori había reemplazado a Sapag). Dicen que la mujer de Salvatori había mandado a meter en cana a todas las putas de la calle.
-¡Cuando las putas presas lo ven entrar al Lucho se van a besarlo y abrazarlo!. Ahí nació el Movimiento de Putas Peronistas.
Ahí fue el nacimiento del MPP, y ¡qué casualidad! hoy es en Río Negro un Partido de Putos.


Hace tres años fue, cuando a la negra Susana se le ocurrió reunir en el quincho unos 40 ex militantes que andaban diseminados por la Patagonia.
Ahí estaba yo mirando rostros, reconociendo y reconociéndome en los ojos de los amigos, tratando de descubrir en las canosas o peladas cabezas los rastros de las improntas de un pasado  cada vez menos reciente  que no queríamos dejar morir.
Ninguno sabía que mierda estábamos haciendo allí, tampoco lo supimos al despedirnos.
A mí me dio vueltas la memoria y la vida.
En esas cavilaciones estaba mirando la puerta cuando entro el turco Jure con sus ahora 60 y pico y con la misma cara de siempre, la misma insolencia, la misma franqueza brutal.
Me levante, fui a su encuentro.
Nos reconocimos en esa piel de los que tienen la cicatriz bien llevada, y le dije tras el abrazo. Que  hacés Turco ¿todavía tenés el FAB.?.
El FAB. era un “sello” que el turco Jure tenia en el 73, un sello le decíamos a esas organizaciones de pocos militantes que usaban alguna rimbombante designación para que sus comunicados de prensa parecieran ser representativos de mucha gente. El ampuloso FAB (frente de agrupaciones de base) que conducía el turco y algún otro, se me había aparecido en la memoria como si de nuevo el moscardón de la historia se despertara de su letargo y comenzara otra vez a revolear sus alas cerca de mis oídos.
-Hijo de puta, que memoria tenés me dijo el turco, ¿cómo te acordás de eso?.
-Como para no, si habrás roto las bolas a comunicados con ese sello.

“Nuestra única frustración fue no haber podido nunca hacer un Neuquenazo. Hubo Cipolletazo, Rocazo, pero  Neuquenazo no.
Un 17 de octubre no me acuerdo de que año ...  nosotros acá en Neuquén éramos los zurdos, los peronistas eran los de Sapag, y el partido justicialista  no era convocante, así que nos fuimos con los compañeros del partido Justicialista de Río Negro a un acto en Cipolletti. Debe haber sido en el barrio Don Bosco.
En esa época estaba en el PJ de Rio Negro el hermano de Constanzo[4],  el que era peronista , me acuerdo que les salvamos el acto, no teniamos ni bombos, nos recorrimos el barrio Don Bosco golpeando tachos, y juntamos mucha gente, nos besaban el culo los viejos, enloquecidos.”

Un año después, por esta época de primavera también, en esto vengo pensando, cuando el perro del turco me recibe furioso mientras abro despacio la puerta de mi camioneta frente a su casa.
Ya no es un descubrimiento ni un redescubrimiento, es como medio habitual que cuando vengo a Neuquén pase a saludar al Turco en su patio de olores a hierbas aromáticas.
Es como si hubiésemos logrado reunir en algo carnal de nuestro abrazo y nuestro beso en la mejilla aquellas varias visiones del mundo que confluyeron en la Patagonia de los 70,  porque “nosotros no nos conocíamos mucho, bah, tampoco éramos amigos”, me había dicho el Turco en una visita anterior, desde su socarrona humildad me había recordado  que a pesar de todas las etiquetas que le habíamos puesto, el se había conservado intacto en su perejilez, se había comido los garrones de la cárcel de  Rawson como un desconocido caballero del “yo no fuí” y “no sé nada”, que le habrán valido sus buenos cachetazos (o picaneadas), aunque él no lo dice ...  y  yo no le quiero preguntar por el interrogatorio, no puedo.
Hoy es mi amigo el turco Yure que se quiere Jure porque sigue con el Corán y la Razón de mi Vida en su cabeza.

-          “Sabes que el guacho de Guglielminetti[5] se entretenía siguiéndome.
-          ¡Nooo!
-          No se porque
-          ¿Alguna vez se lo preguntaste?
-          Si
-          Y ...  ¿que te dijo?
-          Que cuando estaba al pedo me seguía a mi, para justificar el día de laburo”.


No puedo contener la risa, ni me detengo a pensar si es verdad o un invento de la fantasía del turco, imaginar a uno de los mas peligrosos y recontra denunciados parapoliciales, uno de los mas famosos agentes de los servicios de informaciones de la sangrienta dictadura autodenominada “proceso de reconstrucción nacional”, se dedicara a seguir al turco como para marcar tarjeta del laburo y hacer sebo todo el día era la imagen que necesitaba en esta primavera para recordar lo que la Negra Susana [6]me había dicho a la mañana: “Porque nosotros éramos felices militando, éramos felices haciendo lo que hacíamos”
Si señor y de esto se trata.
Respiro el olor a lilas de la planta del turco y me recuerdo una vez más, ¡si! éramos felices, queríamos lo  que hacíamos, nos apasionábamos, nos acostábamos pensando que perrada le íbamos ha hacer a los gorilas al día siguiente, nos levantábamos llorando a nuestros caídos y sonriendo por las batallas que íbamos a librar ese día.
Porque nosotros hermano combatíamos con la alegría de hacer el mundo nuevo, porque nosotros no somos la imagen patética de los cinco pelotudos que secuestraron a los Born ni los que tomaban los cuarteles. Porque otra vez andan por ahí los profetas de la historia distorsionando todo y fabricando imágenes para la historia oficial, nosotros mi viejo, éramos felices constructores de mundos nuevos, éramos hermanos, nos amábamos, nos cuidábamos nos defendíamos juntos, compartíamos a nuestros seres queridos, compartíamos nuestros bienes, nuestros alimentos, nuestras ropas, nuestras casas y nuestros cariños. Compartíamos en fin, COMPARTIAMOS.


[1] Jorge Ruiz  el “Patón”, el “Oso” o  el “Cacho”, destacado militante de la tendencia revolucionaria del Peronismo, preso en Rawson durante la dictadura exiliado en España al lograr salir con una “opción”, así llamaban los militares a la forzada manera de excluir del país a los militantes presos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, sin causa ni proceso ni condena. Varios centenares de compañeros patagónicos se vieron así expulsados hacia países europeos y latinoamericanos. Jorge es hijo de Donato Ruiz, histórico dirigente del peronismo neuquino, que integrara también la conducción del Partido Auténtico, creado por el Movimiento Peronista Montonero como alternativa al Partido Justicialista en manos del Lopezreguismo y los matones sindicales.

[2] Nombre genérico dado en la jerga militante a las organizaciones político militares.

[3] Daniel Baum, el Gato, a principios de los 70 era un importante referente de lo que se dio en llamar “Peronismo de Base” cuya consigna era constituir “la alternativa independiente” de la organización del pueblo peronista, renegaban de las “superestructuras” del Partido Justicialista y de las “burocracias sindicales”, no obstante mantuvieron una  extraña relación con dirigentes tradicionales, relación que en muchos casos como el del Gato hizo que posteriormente renegaran de esa postura y se convirtieran en arquetipo de burócratas.  Hoy Daniel Baum es reconocido por su inocua actuación como Senador Nacional por Neuquén. Recuerdo que en el 72 intentamos formalizar la constitución de la Juventud Peronista de la Patagonia (del sector de la Tendencia Revolucionaria), Baum y un tal Ernesto Feva fueron representantes del Peronismo de Base Neuquino. La reunión se realizó en Bariloche con la presencia de algunos compañeros que luego adquirieran renombre por distintas causas, como Juan Jacinto Burgos, luego representante de la JP rionegrina, asesinado en Mar del Plata, el Coya Laría (roquense) abogado defensor de trabajadores, posteriormente exiliado en España.

[4] Rómulo Constanzo,  por entonces el dirigente mas importante del peronismo rionegrino. Muere en forma accidental antes de la campaña del 73, su hermano mellizo Remo por entonces afiliado al desarrollismo (Frondicista) se cambia al Justicialismo y capitaliza la herencia política de Rómulo llegando a convertirse en Presidente del Partido Justicialista primero y luego en  Senador Nacional habiendo transitado etapas de peronismo renovador y progresista hasta que su oportunismo gatopardista queda en evidencia al saltar de un día para otro a las filas del menemismo. El resto es historia conocida, hoy no se muestra mucho públicamente luego de haber sido uno de los Senadores mas sospechados en el escándalo de las coimas.

[5] Guglielminetti, un reconocido agente de los servicios, acusado de secuestros, torturas e innumerables violaciones a los derechos humanos además de delitos comunes

[6] Susana Vega fue una de las militantes desde su adolescencia, franca y auténtica  la Negra es uno de los arquetipos de la militancia “perejil” que pretendemos mostrar desde estas páginas, una de las mujeres que resignó todo tipo de proyecto personal en aras del proyecto colectivo, su departamento fue una especie de hotel  donde nos refugiábamos todos los que andábamos circunstancialmente sin techo. Su vida sigue siendo un ejemplo de solidaridad. Presa a disposición del PEN, también pudo zafar con opción a un exilio en España.



domingo, 11 de octubre de 2015

12 de Octubre

12 de octubre

"-Vinieron. Ellos tenían la bíblia y nosotros la tierra.Y nos dijeron: Cierren los ojos y recen.Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros la bíblia"
La dijo el arzobispo Desmond Tutu refiriéndose a África pero se puede utilizar perfectamente (y tristemente) a América.
Eduardo Galeano la recogió en 'Ser como ellos y otros articulos', año 1992.
Muchos repetidores de carteles lo dejan como si la frase fuera de Galeano, lo mismo que aquella de los pasos de la utopía que tampoco es de Galeano, lamentablemente siempre algún pelotudo pone la frase sin investigar lo suficiente. Galeano era un tipo ilustradísimo e hizo numerosas citas de gente muy lúcida pero siempre citó al autor correspondiente. 

Dicho esto paso a la cuestión de la colonización. Es hora de corregir nuestro lenguaje y despojarlo de términos que derivan de el ensalzamiento a esa genocida conquista de la cruz y la espada.

El primero es el de "madre patria" no es madre ni es patria, todo lo contrario es apropiadora y avasalladora de la soberanía de los pueblos originarios.
La segunda es la del "descubrimiento de América" que en realidad es un cubrimiento, vinieron y pretendieron hacer desaparecer las culturas originarias, sus interpretaciones del mundo, sus culturas en la imposición de escalas de valores, filosofías y religiones impuestas por la fuerza de las armas.
 La tercera es la de hispano-américa, no podemos aceptar jamás que los ladrones, asesinos y criminales que conquistaron este continente por la fuerza todavía tengan el tupè de designarnos con su nombre apocopado al de América que en realidad tampoco era el nombre que nuestros ancestros daban a su tierra.

Desgraciadamente estos términos siguen ensombreciendo nuestra identidad, siguen mostrándonos como hijos de la peor cultura europea (aquella del medioevo español que fue el mas recalcitrante).
Siguen aun pretendiendo explotarnos, ya lo vimos con Repsol, con las Telefónicas, con los monopolios frutícolas, y vaya a saber uno con cuantas cosas que no se conocen porque sus garras llevan puestos los guantes que les proporcionan los cipayos antipatrias como tantos que conocemos en nuestro país.

lunes, 15 de junio de 2015

GIORDANO BRUNO UN EJEMPLO DE COHERENCIA

16 de agosto de 2010 a las 21:49
Aclaración:Corría el año 1500, el mundo occidental se aprestaba a ingresar alsiglo XVI de la era del Señor, cuando en Roma moría en la hoguera Giordano Bruno, condenado por la Santa Inquisición, entidad que desde1965 cambió su nombre por "Congregación para la Doctrina de la Fe". Antes de morir el inquebrantable filósofo escribió estas palabras dirigidas a sus juzgadores.  Como él lo profetizara en  su poema póstumo hoy en el lugar de la hoguera de su muerte se erige una estatua a su memoria.

DE GIORDANO BRUNO A SUS VERDUGOS
Decid ¿cuál fue mi crimen? ¿lo sospecháis siquiera?
y me acusáis, sabiendo que nunca delinquí.
Quemadme, que mañana donde encendéis la hoguera
levantará la Historia una estatua para mí.

Yo sé que me condena vuestra demencia suma¿porqué? ...
Porque las luces busqué de la verdad,
no es vuestra falsa ciencia que el pensamiento abruma
con dogmas y con mitos robados a otra edad,
sino en el libro eterno del universo mundo,
que encierra entre sus folios de inmensa duración,
los gérmenes benditos de un porvenir fecundo,
basado en la Justicia, fundado en la Razón.
Y bien. Sabéis que el hombre si busca en su conciencia
la causa de las cosas, el último porqué,
ha de trocar muy pronto la Biblia por la ciencia,
los templos por la escuela, en la razón la fe.
Yo sé que esto os asusta, como os asusta todo,
lo grande quisierais poderme desmentir,
mas aún vuestras conciencias hundidas en el lodo
de un servilismo que hace de lástima gemir,
aún ellas, en el fondo, bien saben que la idea
es intangible, eterna, divina, inmaterial,
que no es ella el Dios, la religión vuestra
sino la que forma, con sus cambios, la historia universal.
Que es ella la que saca la vida del osario,
la que convierte al hombre de polvo en creador,
la que escribió con sangre la escena del calvario,
después de haber escrito con luz la del favor
.Mas sois siempre los mismos, los viejos fariseos,
Los que oran y se postran donde los puedan ver.
Fingiendo fe, sois falsos. Llamando a Dios, ateos.
Chacales que un cadáver buscáis para roer.
¿Qué es vuestra doctrina? Tejido de patrañas.
Vuestra ortodoxia, embuste; vuestro patriarca, un rey;
Leyenda vuestra historia, fantástica y extraña.
Vuestra razón, la fuerza; y el oro vuestra ley.
Tenéis todos los vicios que antaño los gentiles,
tenéis las bacanales, su pérfida maldad,
como ellos sois farsantes, hipócritas y viles;
queréis, como quisieron, matar a la verdad.
Mas vano es vuestro empeño. Si en esto vence alguno,
Soy yo,. porque la historia dirá en lo porvenir
"Respeto a los que mueren como muriera Bruno"
y en cambio, vuestros nombres ¿quién los podrá decir?
Ah! Prefiero mil veces mi muerte a vuestra suerte;
morir como yo muero, no es una muerte, no.
Morir así es la vida. Vuestro vivir, la muerte.
Por eso habrá quien triunfe; y no es Roma, triunfo yo.
Decid a vuestro Papa, vuestro señor y dueño,
Cual mueren los que marchan del porvenir en pos,
Decidle que a la muerte me entrego como a un sueño,
porque es la muerte un sueño que nos conduce a Dios.
Mas no a ese Dios siniestro, con vicios y pasiones
que al hombre da la vida al par su maldición,
sino a ese Dios-Idea, que en mil evoluciones
da a la materia forma y vida a la creación.
No al Dios de las batallas, sí al Dios del pensamiento,
al Dios que anima al fuego, la luz, la Tierra, el viento,
al Dios bondadoso, no al Dios de irse sin fin.
Decidle que diez años, con fiebre, con delirios,
con hambre, no pudieron mi voluntad quebrar.
Que niegue Pedro a Cristo, que a mí ante el martirio
de la verdad que sepa no me haréis apostatar
.Mas, basta, yo os aguardo. Dad fin a vuestra obra.
Cobardes ¿qué os detiene? ¿Teméis al porvenir?
Ah, tembláis. Es porque os falta la fe que a mí me sobra.
Miradme, yo no tiemblo...y soy quien va a morir.G.B.

porque el Humor Para los que me censuran por hacer chistes:


Para los que me censuran por hacer chistes:

El humor ha jugado un papel fundamental en la sociedad: desde expresar alivio ante las frustraciones, burlarse de las instituciones y costumbres sociales, vengarse de los políticos y el poder.
i te ríes de la situación tomas distancia, por eso la gente bromea sobre cosas que en otras circunstancias producirían irritación"
Por su parte Morreal destaca que el humor tiene efectos muy positivos en la salud: contribuye a bajar la presión arterial, la tensión muscular y fortalece el sistema inmunológico.
En sociedades donde abunda la manipulación de las libertades, "el chiste se convierte en un resquicio donde el ciudadano puede ser libre".
Científicos británicos hicieron una investigación sobre los chistes más viejos de la historia y descubrieron que tanto en tiempos antiguos como hoy en día lo que tienen en común los chistes es la intención de romper con los tabúes, subvertir un cierto orden.

Guguy -nota escrita en 1995-

10 de marzo de 2011 a las 15:11
El Guguy, Médico Utópata. (Especialista en utopías)

Diez años antes del año de la estampida del siglo (1968), aquí en Viedma, en el 57,  habíamos paralizado las escuelas secundarias, una huelga estudiantil de tres meses en este ignoto pueblo de la Patagonia por aquel entonces me dejó la marca para toda la vida, pero no solo a mi.
Gugui Fages fue mi entrañable  compañero y contendiente por el liderazgo a los 17 años, discutíamos cada panfleto, cada acción que íbamos a desarrollar al día siguiente,  peleábamos como titanes en la discusión política pero  nos entendíamos como hermanos en la acción,   en las asambleas, en la calle, ni hablar, nos mirábamos y nos adivinábamos, una sola seña  como un misterioso código nos coordinaba en el trabajo militante.  Liberal de izquierda,  desarrollista, medio ateo el Guguy de los 17 años, social cristiano el Tato de los 17 años.  Nos fundimos en un discurso extraño, que aparece todavía como un panegírico de la cultura  progresista de los años 50, brillantemente diseñados por el Negro Livigni, desarrollista a los 18 (por que era mayor que nosotros),  en unos panfletos que conservamos gracias al mantenimiento de identidad de una compañera del secundario que los rescató para nuestra historia chiquita.

En el 72 me lo encontré al Gugui, me encontró él mas bien, yo era por esa época una especie de jetón que pega el grito y raja, hablaba en un acto y a las dos horas andaba a 220 km de allí,
-          “Tatito querido, que vas ha hacer ahora.
-           Siempre paternalista vos, mirá que ahora tenemos 29 años,  y ya viene El Viejo[1]para acá.  Mejor decime vos que hacés.
-          Yo estoy en la R [2] pero no jetoneo,  estoy en logística.
-          Ta bien, no me cuentes entonces.”
Cruzamos un par de miradas, adiviné en la siempre redonda seriedad de su sonrisa  esa notable calidad del que quisiera morir en lugar del otro.  Sus ojos parecían tener la piedad de los santos .
Por aquella época yo estaba demasiado expuesto, los militantes éramos “jetones” o “ canutos”.
 Los jetones poníamos la jeta y estábamos más expuestos al ataque del enemigo éramos la voz pública de nuestra política, no teníamos que enterarnos de las cuestiones internas de la orga para no tener información que brindar en caso de  “perder”.

-          “Andaaá gordo, no te calientes, ¡venceremos! . ¿te acordás cuando me ganaste la apuesta por levantarse a la Sari..?
             .Gugui sonreía como si me hubiera ganado de nuevo.
-          Mirá vos, ¿como hiciste la transición del desarrollismo al Peronismo?
-          Fue en la Plata estudiando medicina, milité en la FURN (Federación Universitaria para la Revolución Nacional) la de la famosa consigna “La Plata ciudad Eva Perón, ciudad de Montoneros para la liberación”, además esto de ser médico te hace vivir el sufrimiento del pueblo, un día atendí a un nene totalmente desnutrido, la mamá me contó su miseria  en un relato desesperado lleno de alusiones a la época de Perón cuando ella era joven y en su casa todos comían y a los chicos en la escuela les daban alimentos, vestimentas y útiles. Desde ese día me hice peronista, después vino la lectura del Che y de la historia de la Revolución Cubana. Y acá estoy, quien iba a decir que a la izquierda tuya.
-          ¿A la izquierda mía? No sé, mirá  ¡ ustedes vienen del liberalismo!, yo vengo de la teología de la liberación, mi modelo no era el Che, sino Camilo Torres.[3]
-          No me jodas Tato, a Frondizi lo apoyó Perón.
-          Y si... el viejo es de hacer esas cosas, pero me parece que era pura táctica. Pero decime la verdad ustedes son mas guevaristas que peronistas ¿no?, porque el Che fue otro gilastro que apoyó a Frondizi y después tuvo que rebobinar todo.
-          Sos chicanero negro, con razón estás de jetón. Siempre encontrás el lugar débil de la herida para punzarlo.
-          Pero no mi querido doctor no soy chicanero,  aprendí ironía estudiando a Sócrates y contorsionismo con mis profesores juristas en Córdoba.
-          Bueno no vamos discutir entre la R  y la M, si vamos terminar juntos en poco tiempo, si no nos fusionamos ¿cómo vamos a pretender eso de “el pueblo unido jamás será vencido”?
Y así  fue nomás, la observación que me hiciera Guguy en su despedida sobre la unidad de los que luchan me dejó una lección imponderable. Nos abrazamos como presintiendo que era nuestro último encuentro.
-          La utopía Tatito, sino nos volvemos a ver sigamos abrazándonos en los sueños del  mundo nuevo.

Los canutos  tenían otro tipo de exposición, no eran públicos, tenían alguna misión que cumplir en la infraestructura de las organizaciones, su vida era clandestina o semiclandestina.
Muchos años después me enteré que Gugui, Carlos Luis Fages,  militante de la Far, era el nexo entre los presos de la cárcel de Olmos y el exterior (familias y orga),  su profesión de médico le daba cobertura para esa tarea, lo habían secuestrado fue uno de los 30.000 desaparecidos.
 Cuando volví del exilio en el 85 encontré un afiche con su foto y su apodo mal escrito, encontré varias publicaciones que hablaban del Gugui .  Nunca quise aclarar nada, hoy lo hago desde estos renglones, Gugui, mi hermano, mi competidor de liderazgos  adolescentes,  mi compañero de la utopía juvenil,  un perejil  patagónico,  murió militando en Montoneros por la Patria Socialista, libre, justa y soberana.  No sé si lo torturaron, no sé lo que habrá sufrido,  solo sé que si estuviera vivo no sería diputado, ni funcionario, andaría por acá entre nosotros con la pancarta del hospital, con los maestros que no cobran, con los piqueteros que no comen, con los excluídos  de la posmodernidad.
El 25 de mayo del 73 ganó Cámpora, los delegados de la JP accedimos al balcón de la Rosada, junto a los burócratas sindicales que ocuparon la primera fila junto a la balaustrada, por encima del hombro de Lorenzo Miguel  (siempre fue petiso), en un relámpago alcancé a ver la estampa tranquila del Gordo Fages que me hacía señas con los dedos en V detrás de los enormes carteles.
“La utopía tatito, la utopía” me sigue resonando en los oídos su voz cada vez que por millonésima oportunidad camino los senderos de una manifestación.









[1] Nombre familiar que los peronistas dábamos a Perón.

[2] La “R” Fuerzas Armadas Revolucionarias, una de las organizaciones armadas peronistas que posteriormente se fusiona con Montoneros, se identificaban en la jerga como la R y la Mrespectivamente.

[3]  Camilo Torres Restrepo cura guerrillero colombiano e inspirador del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo en el cual participaron religiosos argentinos como el Padre Mujica ,  Monseñor Angelelli de la Rioja, y nuestro querido Monseñor de Nevares en Neuquén. En 1965  Camilo creó el Frente Unido de Movimientos Populares, se unió al Ejército de Liberación Nacional y abandonó el sacerdocio, murió en 1966 en su primer combate.

EL TABANO Y PIRANCHIGUAY

El Tábano y Piranchiguay

7 de mayo de 2011 a las 20:08


Paseaba por ahí,  escudriñando con sus ojos entrecerrados, buscando horizontes entre la niebla de la mañana, se desplazaba por esa madrugada de primavera en la ribera del río que le había enseñado el mundo desde su infancia. El río con el que había compartido sus juegos de troncos flotantes que disfrazaba de barcos corsarios con ramas donde tallaba torsos y figuras de tremebundos piratas. Balsas  en el que había recorrido un imaginario Amazonas lleno de caníbales  y cocodrilos, aguas en la que había descubierto y gozado las inagotables fuentes de fantasías  que ofrece la naturaleza. El río había acompañado las frescuras de su pubertad, las imaginarias hazañas que realizaría en sus exploraciones por el Congo. Le había brindado las primeras experiencias de su desarrollo erótico, con el penetrante olor de madreselvas y los sonidos de  gozosos arrumacos que pronunciaban las palomas enamoradas.  El río que había escuchado las reflexiones de su juventud,  sus preguntas por el sentido de la vida, sus primeras inquietudes por las esencias ... ¿qué es el amor? ... ¿qué es lo bello? ...  y donde había forjado los principios rectores de su vida y su ideología en largas sesiones de meditación con la mirada fija en el agua.
El río que estimulara su problematización del mundo. El río de sus fuentes culturales, el río que viera nacer y morir generaciones de araucanos,  de gauchos, de gringos, de delincuentes, bandidos robinjudescos,  conquistadores sanguinarios, misioneros, ciudadanos honorables descendientes de desterrados patibularios, estudiosos naturalistas, literatos, pintores, ascetas, glotones viciosos y ambiciosos. Toda esa mezcla desordenada  que sumió a su generación en la más dolorosa y contradictoria experiencia histórica del siglo 20.
Llevaba en sus alforjas las cicatrices de la mitad de su vida, y en los bolsillos un montón de recetas, recetas inventadas por el dolor de su historia setentista, el peso del miedo sedimentado durante los años de terror, la ausencia de su amada destrozada en las cavernas de los campos de concentración, y la pérdida de sus seres más queridos
Jugaba a adivinar que sueños pudo haber tenido y en que oasis hubiera podido refugiarse si hubiera dedicado su vida a otra cosa. Recordaba episodios que nunca le habían sucedido. Le gustaba inventarse otra historia.
Siempre distraído, perdido entre recuerdos y proyectos, entre derrotas y utopías, se decía: “esto es lo bueno de la historicidad del hombre, poder proyectarse y desproyectarse,  poder vivir con un pié en cada ribera entre la realidad y la virtualidad, poder barajarse entre sus maestrías y sus ambiciones inalcanzadas, poder condenarse en sus culpas, redimirse a si mismo, construirse e inventarse en la vertiginosa corriente de su monologo interno, o destruirse al ritmo de una carcajada”.
Alguna vez la bisabuela le contó que hubo un tipo que los mapuches llamaban el Millalobo, era Hijo de Coicoi –vilu, el espíritu de las aguas, el mismo espíritu que desde el río le hablaba cuando él era niño y soliloquiaba con el agua, solamente que en esa época Pablo no sabía que era un espíritu. Menos aún le había llegado el tiempo de diferenciar y mezclar lo real y lo virtual. Y menos aún que se llamaba Coicoi-vilu. Y ni se le ocurría que Coicoi-vilu era en realidad un lobo marino  campechano, de risa profunda, bigotes rubios y  muy borrachín al que sus amigos llamaban el Tata.
 Millalobo  había nacido gracias a los amores entre el Tata y  una hermosa mujer de las tierras del arauco de la cual solo se sabe que tenía senos voluminosos en los que escondía manantiales de ternura,  fue en la era en que las aguas encrespadas del Atlántico habían invadido la pampa patagónica.
Amarillo el Millalobo, amarillo como el oro, un lobo de oro,  una especie de centauro marino con patrones estéticos mapuches, cuerpo de lobo marino, tórax, brazos y cabeza humanos, solo que recontrabigotudo el gordo. La compañera del Millalobo era una mujer, una humana hija de una vieja machi,  se llamaba la Huenchula. La Huenchula era además de hermosa  una poetisa que desparramaba amor y caricias por el mundo, la esencia de la mujer,  una vez Pablo trató de imaginar a la Huenchula  cuando conversaba con el hada Noemí. Imaginaba  una  especie de vagina  que cantaba melodías sublimes al tiempo que sus pezones reconocían los senderos bigotudos del lobo de oro.
El Millalobo y la Huenchula se encontraban desde adolescentes en las playas de la Lobería, perezosamente desparramados a los rayos del sol patagónico que no es cualquier playa, porque tiene un viento de fondo que sabe tocar las estaciones de Vivaldi con una precisión asombrosa.
El Millalobo tiene la manija de los mares, es como el Neptuno de los griegos, él dice donde se siembran los pejerreyes, cuando deben aparearse las corvinas, cuantos mariscos deben ser ingeridos para mantener la cadena alimentaria, cual debe ser el ritmo de subir y bajar las mareas,  cuando debe haber una tempestad que arrase con todo lo que jode  al planeta.  Hasta las ballenas obedecen a su mando.
Encontrado (y no perdido) entre estos recuerdos Pablo ya llegaba a su rincón de río, todas las primaveras buscaba un rinconcito diferente donde rehacer su historia que era su principal laburo de vacaciones. Ese año le había tocado el turno a la ollita, un lugar muy oculto pasando el  puente viejo, solo visitado por chicos en busca de pescar pejerreyes. La ollita es un golfito diminuto rodeado de árboles, fuera del camino de los paseantes. A donde se accedía por un caminito de tierra lleno de matas pinchudas.
Se sentó sobre un tronco seco de un álamo caído cuya copa flotaba perezosamente en las aguas de la orilla entre juncos con olor a barro, abrió el bolso, roció su espalda y sus brazos con un repelente para mosquitos , respiró profundamente, con esas ansias de aspirar todos los olores juntos.
Acostumbraba  llevar un trozo de madera terciada que utilizaba como escritorio colocado sobre sus rodillas, hojas de papel  usadas de una cara que utilizaba como borrador , lápiz, mate, termo, yerba, cigarrillos, un cuchillo y los anteojos, a veces agregaba una cañita y equipo de pesca menor y un grabador de mano.
Bueno a ver que mas puedo decir mañana en la radio ... comenzó a garabatear lo que le dictaba la bronca ... total después cuando lo digo en la radio me sale diferente.  Era medio descontrolado en su oratoria, mientras mas crecía su entusiasmo más gritaba, hasta que el operador le empezaba a hacer señas  obscenas desde el otro lado del vidrio.
Y si hago un cuentito? ... a ver ..,

        Ganar el abismo. Columna cuento. por El Tábano
-Siempre los presidentes creyeron que detrás de esa abigarrada resistencia a sus designios habría seguramente algo de inocultable valor.
¿Como podría explicarse que esa gente tan humillada, tan débil, tan desgraciada defendiera con tanta tozudez algo que ellos, los presidentes, desconocían?.
Si desgraciada en todo lo que connota la desgracia.
 Se les habían quitado todas las gracias.
Ellos mismos  -siempre los presidentes- habían firmado los decretos de las desgracias. Primero empezamos por quitarles esa costumbre de  pedir un poco mas de lo que tenían  o sea que se dejaran de joder de andar queriendo aumentar sus gracias a cada rato.  Que un día querían un poco mas de plata, otro día querían que la obra social les pagase anteojos, como si hubiera tanto para ver en esos lugares tan feos donde viven los desgraciados.

La mañana avanzaba y el sol se abría paso entre los grises canosos de la niebla, un hada que pasaba por ahí con la risa en los ojos lo saludó al pasar:  “La vida es mágica  che Piranchiguay,  si no te hubiera soplado el viento en contra no se te hubiera ocurrido esta historia  y no te saldría por el costado de la jeta tu mueca socarrona” ...  Mirá lo que me vengo a acordar ... el nombre que me puso la bisabuela .. . se dijo Pablo o se lo dijo al hada, quiere decir “Danza en la niebla” en mapuche, me bautizó así a los 6 años en una madrugada como ésta, delante del fuego que calentaba el agua del mate. - Lo sé muy bien - contestó el hada -  ella se encarga de repetírmelo siempre que vengo a verte-.
Mejor sigo .. pero la mueca famosa no se le borraba del costado derecho de su labio inferior.

Otras gracias que pedían eran una vivienda, mira que nosotros les vamos a andar haciendo casas a todos, ya están acostumbrados a dormir afuera, acaso sus antepasados no vivían en cuevas o a la intemperie, acaso no pueden vivir como lo hacían los primitivos ya que no son otra cosa que eso. Primitivo y con pretensiones mire.
Además ya tienen con las gracias naturales demasiado. Dios ha sido bueno con ellos. Gracias a que viven, gracias a que pueden respirar.  Y trabajar también quieren, y bueno, eso no esta prohibido, que trabajen, hacen bien y que se ganen la vida con el sudor de su frente, ¿qué nos piden trabajo a nosotros?  ¿Les parece poco  el trabajo que les damos a los nuestros?, No tenemos trabajo para tantos, que vayan a pedir por ahí, ¡qué vienen a joder a la plaza!
Otros tenían la costumbre de andar pidiendo gracias extras, como aguinaldos y cosas así, licencias pagadas, incentivos, premios a no sé que por trabajar, gracias a que uno les da trabajo pueden andar pidiendo todo lo demás, ni siquiera agradecen esa gracia.

Un ruido de ramas secas interrumpió su desbordante ironía, el hada con un nenito de la mano,  pelo enrulado, negrito con ojos rojos, chupando el dedo gordo de su mano izquierda mientras que con el índice de la derecha se empeñaba en darle vueltas a un mechón de sus rulos.
 Uuyyyyyyy no me jodas más loca!!!, ¿qué haces ahora? Te dije que no me jodas mas al pibe.
Che Piranchiguay otra vez tenés los ojos colorados boludo, seguro que te metiste al agua y te los refregaste para secártelos.
Piranchiguay lo miró en silencio y Pablo vió como la mueca socarrona despegaba de su boca, volaba en el aire y se dibujaba en el rostro del niño mientras éste meaba sobre las ramas secas, un rito permanente que cumplía cada vez que estaba en la orilla del río.
Vos cebá mate le dijo al hada, y vos vení a sentarte acá en mis hombros, mira lo que vas a escribir cuando seas grande.

Así que los presidentes empezaron a pensar que si les quitaban esas gracias que les habían concedido graciosamente, los desgraciados volverían a su condición natural que era vivir en estado de  desgracia como correspondía a toda criatura que debía agradecer a dios por andar pisando este mundo. Aunque fuera al cuete, si, o acaso no se daban cuenta que andaban sobrando, que muchos de ellos están de más.
¡Mire yo no estoy de acuerdo con eso del seguro de desempleo! Decía la vecina, ¿para qué les van a dar plata?, Para que tengan más hijos y después andar pidiendo más gracias, ve doña vecina como los presidentes tenemos razón de no darles mas pelota a esos desgraciados y terminar de quitarles todas las gracias

Che Piranchiguay, bajate que siento la mueca jodiendo en mi oreja, y vos Noemí  (era el hada) como siempre calientas la pava  me das tres mates locos y me dejas con las ganas, llevátelo a leer “Bouchard el corsario”  seguro que va a ser profesor de historia así que es bueno que empiece, dijo Pablo recordando sus primeras lecturas.  El Hada y Piranchiguay le sonrieron  con esa dulzura que se siente en la piel, Pablo se quedó absorto mirando el agua y las dos siluetas que se alejaban flotando río adentro.  El  redondo y tantas veces acariciado culo de Noemí quedo un largo rato dándole vueltas por la ratonera  y la mueca volvió a su sitio.

. Pero mire Doña, usted es una buena ciudadana y no va a andar votando esas cosas de la voluntad de ¿quién?. ¿Pueblo? ¡no!, el pueblo somos nosotros que venimos de abajo, que estudiamos Derecho con el esfuerzo de nuestras familias y nos preparamos para dirigir los honrosos destinos de la patria. Que van a ser pueblo los que andan afanado por ahí la comida, los que rompen las calles quemando esas mugrosas cubiertas, los que rompen los vidrios para hacerse notar. Como si no nos diéramos cuenta que están ahí.
¿Que defenderán con tanto ahínco? Se seguían preguntando para sí mismos.

Un fuerte zumbido andaba revoleándose alrededor de sus hombros, ¡un tábano! Lo que me faltaba, si acá nunca hubo tábanos. Rajá de acá que en este pago el único tábano soy yo. Hacía tiempo que se había puesto ese seudónimo para sus publicaciones irónicas, lo había sacado de sus estudios de la vida de Sócrates, le gustó eso del “tábano sobre las orejas del caballo para tenerlo siempre a los saltos”. La mueca se transformó pronunciadamente en una seña del paso de la ironía a la bronca, miró el vuelo exploratorio del tábano y lo chumbó, “ picame hijo de puta y vas a ver como morís aplastado, dale, picame la puta madre”,  je, je, la mueca volvió a su normalidad, y el tábano entendió la amenaza, aceleró el vuelo hacia los mimbres buscando quizás victimas menos agresivas.

Esto no se lo iban a preguntar a la vecina, ¡que podía saber esa infeliz!, que se sienta bien creyendo que si nos defiende pertenece a nuestra clase. El espíritu del amo está en la mente del esclavo dijo un filosofo muy importante. No Sócrates no era, capaz que fue Menem, ¡ah ...  no! ése no era filosofo ... cierto.
Che no será que estos tienen ahí atrás alguna provisión desconocida de algún metal precioso, o algún descubrimiento importante que no quieren que nosotros nos enteremos.
Y que tal si le damos una apretadita mas, si aflojan y descubrimos que es lo que defienden capaz que hay algo que nos permita salir de este callejón de mierda donde nos metieron los turros del Fondo. Y ahora se borran, ¿viste?.
Si, pero no quieren recular, me parece que mejor mandemos espías detrás de sus filas, a ver que hay por ahí, si eso que tanto defienden vale la pena.

La mueca se reía abiertamente, ahora si, se las remacho de un grito bien gargantoso y ronco con todo el eco del ginebrazo.  Pablo era por ese entonces un brillante bebedor de ginebra.

Cuando volvieron de la misión los espías habían fotografiado el “tesoro” detrás de un cartel que decía Aldea Global: Era como una barranca inmensa, con una boca de dragón en el fondo donde todo desaparecía.

Y después me despacho con  la explicación de la estrategia dominante, por millonésima vez hablaremos de la deuda externa que no debemos porque ya la pagamos como cien mil veces. De la globalización, el neoliberalismo o liberalismo trucho, las posmodernidad realitydiota, etcétera.

Se sintió bien, como cada vez que algún escrito lo transportaba alternadamente al mundo de su historia, la real y la inventada, que cada día se fusionaban más, como la historia del flaco Jesucristo que de tan inventada  se hizo tan real.
Y siguió paseando por ahí, enamorado del hada, viendo el mundo lleno de color, enojado con la hipocresía, exaltado con la belleza, jugando con los niños,  inundado de ganas de vivir. Y sobre todo volando rabiosamente  con su imaginación llena de muertos vivos y de vivos muertos.  Sus deseos llenos de mujeres que le representaban el personaje del hada por un tiempo,  enamoradas de su mueca,  y que después  huían despavoridas cuando descubrían que eran pésimas actrices.  Y Noemí que se le aparecía con los mejores momentos de su vida cuando menos lo esperaba y lo envolvía en su virtualidad,  le calentaba los sesos, le exaltaba la corriente libidinal y lo empujaba a escribir, a inventar, a crear, era la fuente de todas sus ocurrencias.
Esta noche tendría que escribirle a la bisabuela, porque la bisabuela  y Noemí se chusmeaban todo y cuando la bisa se enterara  que Piranchiguay  estuvo espiando lo que iba a escribir cincuenta años después seguramente iba a necesitar una explicación, y no cualquier cosa, no, la bisa era una de esas indias exquisitas,  la explicación tenía que tener ritmo, imágenes, melodías y sobre todo fuerza de huracanes.
Pablo estaba preocupado no era ninguna joda hacer un poema que la bisa aprobara con esa mueca que el había heredado de ella y que ella a su vez lo había heredado de algún ancestro araucano o se lo había copiado a algún novio bandido, vaya a saber si la bisa no anduvo en amores con Matecocido o Bairoleto.
Todo el día la demanda de la bisa le daba vueltas  alrededor de las orejas, puta ni que fuera un tábano, pensaba Pablo, pero sabía que la corriente mágica que Noemí le insuflaba terminaría en algún orgásmico poema que seguramente complacería a la bisa.
Esa noche  Pablo sintió de pronto que algo le brotaba en el seso, corrió hacia la mesa y  detrás de una factura de gas escribió este testimonio para su diosa mapuche.
Piranchiguay
La abuela dejo solemnemente su silla de cuero y despaciosamente tomo un leño para avivar la hoguera.
Me miró con sus ojos tranquilos en el manto de niebla del amanecer y a través del humo sus palabras resonaron con música de bautismo.
“ Piranchiguay” me dijo.
 Yo la miraba como una diosa aparecida entre las nubes del Lanín.
 Sus manos tejieron en mis rizos una estrella con hilos plateados de la luna que venía rielando desde el mar.
Piranchiguay, “danza en la niebla”, fue mi bautismo . 
Nos abrazamos en la aurora y supe que ese mandato de la sangre  era para volar entre las nubes, para remar entre las ciénagas, para buscar siempre la luz bajo la lluvia y para rugir empeñosamente  cuando tuviera que caminar con el viento en contra golpeándome el pecho.





domingo, 11 de septiembre de 2011

Ser Maestro por Tato Osorio

Encantador de alumnos.

“Partiendo del concepto del docente como encantador de sus alumnos para conducirlos hacia el conocimiento, quiero destacar además, una de mis inquietudes como futura docente de transmitir ante todo la necesidad de definir nuestra identidad cultural, ya que la constante penetración de formas culturales externas convive con nuestras tradiciones” MARIANGEL ANTENAO (monografía sobre el rol docente cuando fue mi alumna).

El docente encantador de sus alumnos! ¡ Vaya imagen !. Unida al planteo de la identidad cultural como resistencia a la penetración de la escuela “del mundo al revés” como califica Eduardo Galeano a nuestra educación “Patas arriba”.

Cuanto camino hemos transitado desde aquel paidagogo, el esclavo griego que llevaba a los hijos de los notables camino a su “paideia”, hasta este nuevo “constructor”, “descubridor”, facilitador”, militante de la socialización del conocimiento, propiciante de la “apropiación instrumental de la realidad para modificarla”, este oficio de maestro que de ser un profesional se convirtió en un trabajador, lejos ya, muy lejos de esa imagen medieval de “apóstol” de la educación.

El docente encantador, el docente que llora y ríe con las angustias y alegrías de sus chicos.

El docente encantador, el que les saca los piojos, denuncia a los familiares violadores y golpeadores, busca el dialogo con los padres aun cuando muchos de ellos no quieren “ni hablar”, les festeja los cumpleaños, y muchas veces son la única oreja que escucha al atribulado niño o niña, o a la desesperada/o adolescente que no tuvo oídos que la/lo recibieran en su propia casa.

El docente encantador, que enseña jugando, actuando, dramatizando, gesticulando, imitando, cantando, dibujando, relatando, inventando y sobre todo DESCUBRIENDO y CREANDO.

El que enseñó el teorema de Pitágoras a pura guitarra, el que descubrió que el chicle pegado en los pupitres eran rastros del inconsciente, el que armó una coreografía para bailar el himno, el que hizo gas en el patio trasero de la escuela con los desperdicios, el que filmo la dramatización de la guerra en la plaza, el que ayudo a crear instalaciones plásticas con objetos de la naturaleza, el de la sociedad de los poetas muertos, el que fue ayudándolos a inventarse su propia realidad, el que duramente lucho contra la discriminación y los prejuicios.

Modelos y antimodelos.

“La imagen del niñito Domingo Faustino Sarmiento que usted lleva metida adentro, es la de una especie de Pulgarcito con cara de hombre, calzado con grandes botas y cubierto con un enorme paraguas, marchando cargado de libros bajo una lluvia torrencial. Los niños sanjuaninos son los únicos a quienes esta imagen no impresiona, pues saben que jamás llueve en San Juan durante “el período lectivo” . (Zoncera nro 17… Jauretche).

Ayer publique en una nota el texto completo de la Zoncera Nro 1 “Civilización y Barbarie”, en días anteriores publiqué varios textos de este “gran maestro” ideólogo del exterminio de indios, gauchos, mendigos y pobres, partidario además de la ocupación inglesa de las Malvinas, admirador y lacayo de la cultura anglosajona.
Agrego ahora su calidad de mentiroso total.:

Si miento lo hago como don de familia, con la naturalidad y la sencillez de la verdad.” (Carta de Domingo Faustino Sarmiento a M. R. Garcia, 18/10/1868).
Refiriéndose a su calidad de estudiante: “La plana (libreta escolar) era abominablemente mala, tenia notas de policía (conducta deficiente), había llegado tarde, me escabullía sin licencia (se rateaba) y otra diabluras con que me desquitaba del aburrimiento”.

(Domingo Faustino Sarmiento. Mi defensa, año 1843.

Felizmente tuvimos en América Latina un Gran Maestro, el último de los grandes pedagogos, el entrañable PAULO FREIRE, surgido de las entrañas de ese gran movimiento contestatario al dogmatismo católico que se llamó “Teología de la Liberación”.

Sus libros clásicos ya, “Pedagogía del Oprimido” y “La educación como práctica de la libertad” siguen siendo después de medio siglo dos pilares en la filosofía de la educación

El compromiso desde la praxis y la acción pedagógica liberadora permitirían según Freire una develación de lo real que muestre los rasgos dominantes de la cultura oficial, y generaría una serie de transformaciones culturales que van más allá de la simple identidad cultural, una renovación desde las bases identificadoras de la cultura del sujeto acercando la política en acción con la cultura en transformación. A esto denomina educación como practica de la libertad.

La acción política junto a los oprimidos debe ser una acción cultural para la libertad”.

El diálogo debe ser el sostén necesario de una relación pedagógica auténtica por cuanto trasciende lo pedagógico insertándose deliberadamente en la praxis política. FREIRE SUSTITUYE LA ANTINOMIA EDUCACIÓN TRADICIONAL- EDUCACIÓN NUEVA POR EDUCACIÓN BANCARIA - EDUCACIÓN PROBLEMATIZADORA. Nadie educa a nadie ni nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan entre sí, en comunión, mediatizados por el mundo. Todo educador consciente sabe que nada puede hacer por la formación de los demás si estos no participan activamente en la búsqueda del saber, la experiencia y la conciencia. La concientización no puede ser individual ni egoísta porque es interacción de los hombres entre sí, de los hombres con su medio, de transformación mutua, de los hombres y su ambiente.

Esas si que fueron ideas fuerza para transformar nuestra realidad, desde entonces empezamos a recuperar la historia de liberación iniciada por los padres de América : Miranda, Bolivar, San Martin, Belgrano, Carrera, O`Higgins, Artigas, Tupac Amaru, Solano López.

Desde entonces comenzó ha hablarse de la otra historia, la que no había sido escrita por los explotadores.

Y la vanguardia de la conciencia docente comenzó a insertarse en los movimientos populares desde las innumerables campañas de alfabetización.

Desde entonces empezamos a debatir el rol docente insertado en la lucha popular, logramos tras muchas discusiones y conflictos auto considerarnos como trabajadores de la educación.

Y hoy en el nuevo contexto latinoamericano después de haber resistido encarnizadamente a los intentos neoliberales de privatizar la educación, mirando la desgraciada experiencia chilena, los docentes argentinos podemos sentirnos satisfechos y eufóricos de estar transformando nuevamente nuestro rol al ritmo de estos tiempos donde soplan vientos libertarios.

Hoy además de trabajadores de la educación somos MILITANTES de la transformación de las conciencias y operadores importantes en la revolución cultural.